29 de octubre 2013 El día 19 de agosto el Doctor Jorge Horbard Corredor de nacionalidad colombiana e investigador del colegio de la Frontera Sur con sede en Chetumal me llamo por teléfono encontrándome en San Cristóbal de las Casas Chiapas, para invitarme a trabajar con él, en un proyecto para evaluar la perspectiva de género seis programas de gobierno (sedesol, pacmyc, fonaes, popmi, promusag y becate) emocionada y por no tener trabajo contesté que si y que podía trasladarme a Chetumal.
El 24 de agosto viajé a la ciudad, encontrando el equipo compuesto por Maria Elena Sain, madre de Maria Amalia Gracia y pareja actual del doctor Jorge Horbard Corredor también integrante del equipo, Karina Poot Rodriguez y yo, en el proyecto éramos cinco personas.
Comenzamos a trabajar, el doctor me había comentado que el trabajo sería en un ambiente de mucho respeto, equidad, valoración, horizontalidad y aprendizaje, cosa que en la práctica nunca se dio, es decir, desde la primera reunión de trabajo el doctor Horbard impuso su punto de vista de manera autoritaria sin tomar en cuenta siquiera las propuestas de su pareja Amalia.
Aunque había mandado mi curriculum, no había firmado contrato, ya que tenia antes que solicitar mi credencial y luego entonces darme de alta en hacienda, por lo que pasaron dos meses trabajando sin recibir mas que 4 mil pesos que pedí por haberme quedado sin dinero y que de mala gana de forma violenta y discriminatoria Horbard me lo dio.
Durante estos dos meses trabajamos en dos etapas, primero con las beneficiarias de los programas y en la otra con los operadores, es así que al recoger información del trabajo de campo y enviar los informes, redacte justamente lo que las mujeres decían, sus quejas, sus inconformidades y los abusos que en varios casos ellas estaban padeciendo, el Instituto de la mujer de Quintana Roo (quien contrato a Horbard- el doctor desde un principio comento que quería quedar bien con el instituto, porque está interesado en seguir bajando proyectos con la institución) dijo a Horbart que habían cosas comprometedoras que no se podían denunciar y luego entonces los datos encontrados en campo tenían que cambiarse y la tarea de visibilizar la situación de las mujeres y evaluar con perspectiva de género los programas mencionados no iba a poder cumplirse, yo no estaba de acuerdo y seguí haciendo los informes con lo que se encontraba en campo, yo trabajé con las y los operadores de los programas intentando obtener la mayor información que era el plan del proyecto y entonces Horbard comenzó a mandar correos muy insultantes diciéndome que yo era subordinada y tenia que acatarme a lo que me decían, entonces de una manera muy violenta comenzó a señalar mi capacidad como profesional y como persona, me dijo que me había contratado para aplicar la perspectiva de género pero que al parecer yo de eso no sabía, por obtener información que el no quería que saliera dijo que yo estaba creando mala vibra tanto en los talleres como en el equipo calificándome de feminista excluyente, me calificó de incumplida y de persona que no da la talla para el trabajo, así, me mando una serie de mensajes que fueron muy ofensivos y e inventando cosas como mi incumplimiento en el trabajo con los talleres.
No quise responder a los correos de la misma manera y quise aclarar personalmente las cosas que no me parecen, sin embargo, al llegar a la reunión el día 18 de octubre, Horbard no me dejó hablar y me dijo que estoy boicoteando el proyecto y por la salud de todos mi colaboración con ellos ahí terminaba, yo acepté pero no me quede cómoda porque él no me dejó expresar lo que yo tenía que decir y con su forma autoritaria y violenta acostumbrada me dijo que lo que yo tenía que decir no le importaba, me dijeron que como no había terminado los tramites del contrato me pagarían hasta el martes 22 de octubre, sin embargo, ya han pasado 11 días y no me han pagado.
Ayer por la mañana escribí un correo al equipo diciéndoles que necesito que me paguen, porque tengo que regresar a Chiapas y Horbard me respondió por medio de correo electrónico que eso tardaría, culpándome como es su costumbre y repitiendo que yo ni para eso fui buena, rompiendo con esto el acuerdo que tomamos el día de mi despido y abusando del poder que cree tener para retenerme el dinero que me corresponde y así castigarme por no haberme subordinado y prestarme a las mentiras que pretende escribir.
Yo le respondí que teníamos un acuerdo y también le hablé sobre mi inconformidad durante el tiempo de trabajo diciéndole que la irresponsable no soy yo, si no él, que como investigador social se supone que tiene un compromiso con la gente con la que trabaja, los grupos más vulnerables y oprimidos y que su manera de trabajar no me parece honesto y que no me parece que use la perspectiva de género para bajar recursos, no me parece justo porque todo esto ha sido por esfuerzo de mujeres feministas, esta respuesta le molestó mucho y me amenazó con demandarme ante las autoridades y también de desprestigiarme con Mercedes Olivera, una gran mujer feminista que ha influido en mi formación, dijo que evidentemente estoy loca y que necesito tratamiento psiquiátrico, devalúa constantemente mi trabajo como conocedora de la perspectiva de género e intenta bloquear mis objetivos próximos como el hacer una maestría.
Para todas aquellas personas interesadas tengo copias de sus correos donde se aprecia una fuerte violencia hacia mi persona, discriminación, intimidación, amenazas y retraso de mi pago como formas evidentes de ejercer poder sobre mi.
Me han sugerido que tenga cuidado con Horbard quien es un una persona violenta que ha llegado a la violencia física, cuando las otras no le funcionan.
Mi denuncia pública entonces va en dos sentidos, como feminista comprometida con la práctica de relaciones más justas no estoy de acuerdo que se tergiverse, manipule y utilice la perspectiva de género que ha sido producto de la lucha de las mujeres, haciendo con esto trabajos contrarios al de visibilizar y transformar las relaciones desiguales de poder, exijo que los investigadores que trabajen género, no lo hagan como una cuestión de moda y para bajar recursos y llenarse las bolsas de dinero sin importar el daño que pueden hacer a las mujeres con seudoinvestigaciones.
Por otro lado exijo que se me paguen los dos meses de trabajo en los que estuve en el proyecto lo mas pronto posible. Atentamente Rebeca Lara Flores
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